Estudio de caso: La interpretación de la Primera Guerra Mundial, cien años después.-

1.- ATENTADO EN SARAJEVO Y ORIGEN DE LA GRAN GUERRA.

El 28 de Junio de 1914, día de San Vito para la Iglesia Ortodoxa Serbia, Gavrilo Princip, nacionalista extremista serbo-bosnio de 19 años, asesina al heredero de la corona Austro-Húngara, el archiduque Francisco Fernando y a su mujer la duquesa de Hohenberg,  Sofía Chotek, en Sarajevo capital Bosnia. Según informa Reuters, a través de “El Comercio” en su sección Mundo, el 28 de Junio de 2014, se recordó el asesinato del príncipe que provocó el inicio de la Primera Guerra Mundial: “ofreciendo un mensaje de unidad a un país dividido y a un continente sacudido por una profunda crisis social y económica.” El artículo deja entrever de alguna forma que algunas de las disputas durante la Gran Guerra siguen vigentes hoy.

Sarajevo acabó el siglo XX sitiada por las fuerzas serbobosnias mientras transcurría la sangrienta desintegración de Yugoslavia. Las comunidades de Bosnia que participaron en la guerra  se reunieron el día del centenario mostrando un profundo desacuerdo en cuanto a los motivos de Princip y su legado.

atentat-gavrilo-princip-frantisek-ferdinand-d-este
Asesinato de Francisco Fernando y a su mujer la duquesa de Hohenberg, a manos de Gavrilo Princip.

“Los serbios ven a Princip como un luchador por la libertad”,  expresa el artículo de “El comercio”, lo ven así los serbios ortodoxos, los bosnios musulmanes y los croatas católicos, que entienden aún a día de hoy, aquel disparo como el fin a siglos de ocupación en los Balcanes. En 1912 y 1913 se produjo lo que se llamó el Polvorín de los Balcanes, con una serie de guerras que pudieron desencadenar este atentado. Como nos explica el artículo aún a día de hoy quedan rencillas y enfrentamientos en Serbia que ponen de manifiesto las ideas del pueblo serbio en contra de los hechos acontecidos en la guerra.

El espectáculo principal para esta celebración de actos culturales y deportivos fue un concierto de la Orquesta Filarmónica de Viena, que en época de la Gran Guerra, pertenecería al Imperio Austrohúngaro. El 28 de Julio de 1914 el Imperio Austro Húngaro declaró la guerra a Serbia, así que este acto rememora la paz en Europa y aboga por la unión de los pueblos europeos.

Franz Welser-Most, director de la filarmónica reincide sobre la principal consecuencia de la guerra, que no es otra que darnos cuenta de que algo así no puede volver a ocurrir. Visto hoy, tiene mucho más sentido después de saber que volvió a ocurrir en la Segunda Guerra Mundial y actualmente del peligro que conllevan los nacionalismos tan vigentes en nuestros días, así como el tema de los refugiados o el ISIS. En palabras del director el mensaje sería “nunca más”.

2.- PRIMERA GUERRA MUNDIAL Y EDUCACIÓN.

El Mundo, en una edición especial sobre los 100 años desde la Primera Guerra Mundial, en palabras de Rosalía Sánchez, advierte de teorías que subrayan que Alemania no fue la única culpable en desencadenar la Guerra. Así como que los crímenes de guerra realizados por el Imperio Otomano contra los armenios, siguen siendo tabú a día de hoy, ya que muchos estudiantes alemanes de hoy, provienen de Turquía. Sigue existiendo el tabú, el miedo a buscar la verdad y más en hechos tan desoladores y traumáticos como este Apocalipsis que fue la Primera Guerra Mundial.  También se indica que el tema está prácticamente fuera de los colegios, con lo que quedaría patente, si es así, la forma errada en la Europa actual de enseñar historia.

genocidio-armenio
Genocidio armenio

El mismo artículo contrapone de forma interesante el gran interés que demuestran los jóvenes menores de treinta años en Alemania, según determinadas encuestas el 77%, con el abandono del tema por parte de las instituciones en las clases de historia de sus institutos y escuelas. Entramos en un tema terriblemente potente, que atenta contra la cultura de nuestras sociedades. Es curioso cómo se crean y se destruyen “entidades nacionales”, según el interés de los gobiernos y del poder. Los jóvenes aprenden la historia según se les cuenta en los institutos o universidades y esos temarios han sido escritos por partes interesadas, tergiversando la historia y contándola con evidentes diferencias con la realidad. La manipulación de la historia en las escuelas y universidades es un hecho, como lo es también en cualquier materia y en cualquier país.

La forma más coherente, respetable y eficaz para que estas guerras no se vuelvan a producir es contarles a los jóvenes, que son el futuro, la verdad sobre todos los actos y hechos sociales de nuestra historia. Puede que haya muchos hechos que no estén claros, puede que haya opiniones encontradas, pero manipular la historia con el fin de mantener una falsa unidad nacional es algo imperdonable.

3.- ARMAMENTO Y DESARROLLO DE LA GRAN GUERRA.

Corría el año 1915, la Guerra de Movimientos del 14 se había transformado en la Guerra de Posiciones. Fue el momento de la guerra de trincheras, de que cientos de miles de hombres se agazaparan bajo la tierra o la nieve. Transcurrían meses y meses mientras el entierro en las trincheras no cesaba, al igual que el fuego enemigo. Tras la ofensiva alemana de Verdún, se cuajó una de las batallas más inútiles y sangrientas de la historia, la batalla del Somme.

Fue en ese lugar y en ese momento en el que se puso de manifiesto en esencia cómo la ciencia había estado investigando y promoviendo nuevas técnicas armamentísticas y la primera batalla donde de se vio por primera vez un tanque. El artículo de Jacinto Antón en el diario El Mundo, fechado el 15 de Septiembre de 2016 nos pone sobre aviso: “El tanque se convirtió en icono de la violencia moderna”. Esta maquinaria de guerra se convirtió durante todo el siglo XX, en puro creador de terror, desbancando a los caballos a la historia y emulando los elefantes de Alejandro. Estuvo también al servicio de Hitler en su Blitzkrieg o en cientos de golpes de estado.

Durante la batalla del Somme fueron los Mark I británicos los que combatieron contra los alemanes: “unas bestias extrañas con forma romboidal que parecían casamatas andantes, y que se presentaban como la solución al estatismo de la guerra de trincheras. H. G. Wells los había imaginado y descrito muy parecidos en un relato publicado en 1903 en el que los denominaba land ironclads, acorazados terrestres, aunque en su caso funcionaban a vapor, llevaban troneras y no marchaban sobre orugas”.

En la angustiosa búsqueda de poder de todos los estados y en estos momentos apocalípticos y centrados en la autodestrucción del ser humano, la ciencia contrajo la fatal misión de innovar e inventar las más peligrosas máquinas de guerra. Pero a posteriori lo que nos ha quedado de estos tanques, asesinos mecánicos, es un reflejo cultural muy importante. Ha afectado al mundo de la literatura en manos por ejemplo de Keith Douglas, con “Alamein to Zem-Zem”, en el cine con largometrajes como “Patton” o “La batalla de las Ardenas”, dirigidas por Franklin J. Shaffner y Ken Annakin respectivamente, o posteriormente y con más carga ética y culpa moral, como en el mundo de los videojuegos, a través del cual los niños van adquiriendo educación en base a iconos como estos tanques.

El legado cultural de los avances científicos durante la Gran Guerra ha forjado la cultura de la violencia.

1473867697_704389_1473935662_noticia_fotograma
Tanque británico sobre una trinchera en el Somme en 1916. CORDON PRESS / EL PAÍS

La citada batalla cercana al río Somme se ha convertido en un icono de la guerra y la barbarie. En el artículo de José M. Abad Liñán, de El País, podemos dar cuenta del más de un millón de bajas entre las tropas británicas, alemanas y francesas. Una semana después de la votación del Brexit, David Cameron acompañando a los príncipes Carlos y Guillermo, acudió a reunirse con Françoise Holland con motivo del centenario de la citada batalla y de la Gran Guerra. El bagaje cultural que ha dejado este hecho histórico provocó que la reunión se celebrara al igual que la batalla a orillas del Somme.

El texto destaca el hecho de que la batalla que debía haber durado un solo día se alargó hasta la friolera de 140. Después del millón y medio de obuses que lanzó Alemania sobre la posición de los ejércitos británicos y franceses se ordenó que los británicos entraran en territorio enemigo. La batalla sigue dando titulares, más o menos amarillos, más bien menos,  como el que nos aporta este artículo en el hecho de que durante esa batalla tintinearon los cristales de las ventanas de Londres, a 250 kilómetros del escenario de la batalla.

El catedrático de Historia Contemporánea de la Sorbona Olivier Forcade pone en duda incluso el hecho de que la del Somme fuera una batalla: “Somme fue en realidad un conjunto de operaciones militares que jamás desembocaron en una batalla de verdad”. Este hecho es sin duda interesante a la hora de estudiar la Primera Guerra Mundial. En historia sobre este hecho se habla de Guerra de Posiciones.

Olivier Forcade ha publicado recientemente una obra titulada “La censure en France pendant la Grande Guerre”. En ella pone de manifiesto la importancia y el poder de la censura republicana en términos históricos, así como el poder manipulador del patriotismo y de la propaganda que ha provocado que no se hayan contado las cosas como son, así como la posibilidad de que surjan nuevas teorías históricas.

En el artículo también se pone de manifiesto la ineptitud militar de algunos ejércitos como el británico, dando datos como que tres de cada cuatro obuses no explotaron, muchas de las piezas de artillería no hacían blanco o que el blando suelo de yeso sobre el que se construían los refugios alemanes les sirvieron como guarida. De esta manera se concluye que el Somme fue el mayor desastre militar del Reino Unido.

La batalla del Somme trae también consigo una serie de consecuencias importantes. Fue la gota que colmó el vaso, así el daño moral propiciado a los países participantes trajo las huelgas y los amotinamientos mientras el Imperio Ruso abandonaba la guerra en manos de las revoluciones sociales cuya figura primordial es Lenin.

4.- ARQUEOLOGÍA DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

El papel de las colonias fue importante desde varios puntos de vista. Desde los reclutamientos a golpe de látigo en las colonias alemanas, por ejemplo Zanzíbar, por parte del imperio británico, hasta el papel de los australianos y neozelandeses en el frente occidental y en Turquía. El 12 de Noviembre de 2016, en El País en su edición digital, Álvaro Sánchez publicaba un artículo muy interesante sobre el hallazgo e identificación de un capitán neozelandés llamado Henry John Innes Walker. Fue descubierto en Flandes recientemente y se ha localizado a su familia. “Cada cierto tiempo, una nueva construcción remueve el terreno y el subsuelo belga escupe huesos. Uno de sus últimos hallazgos ha causado sorpresa: un capitán neozelandés ha sido identificado con nombre y apellidos 101 años después de su muerte”.

La Primera Guerra Mundial es un hecho crucial que cambió la historia del mundo y hoy sigue vigente, espero que con la idea de que no se vuelva a repetir. Prueba de su vigencia actual es el trabajo de Simon Verdegen, que es la persona que se encarga personalmente de administrar una larga serie de objetos encontrados en las trincheras belgas, lo que ha llevado a descubrir el cadáver de Walker. Tras estudiar historia e irse a vivir a las afueras de Brujas y dedicar su empresa a este tema, le comentaba a “El País” cada detalle sobre rifles británicos, cascos alemanes, cañones de artillería u otros objetos más siniestros como cráneos, columnas vertebrales o un fémur, en un trabajo que se mueve entre la arqueología y el coleccionismo al rebufo de las empresas constructoras que trabajan en la zona. Sólo un cuerpo ha sido identificado de los setenta encontrados, pero aún así es una noticia fundamental en nuestra deuda con la memoria histórica.

La repercusión de este hecho ha sido importante ya que gran parte de los medios neozelandeses han realizado entrevistas a la familia, “sobrinos de avanzada edad que calificaban el descubrimiento de “milagro” y le recordaban pasando páginas de fotos en blanco y negro mientras señalaban con el dedo. El de esta foto es tío Jack. Y el de aquella”.

El jefe del servicios de sepulturas de guerra belga, Didier Pontzeele, mantiene aquella romántica  idea del “Soldado Universal” y realiza un escrupuloso trabajo de recorrer cada año miles de kilómetros entre Francia y Bélgica, para supervisar los cementerios, con la idea de poner nombre y apellidos a esos soldados universales; no le importa que sean australianos, belgas o alemanes, lo importante según su postura es entender que fueron jóvenes que dieron la vida por su país. Aún no logrando identificarlos dice, “es mejor que sean enterrados respetuosamente”.

1477388109_819232_1478513510_noticia_normal_recorte1
La llamada Trinchera de la Muerte de Diksmuide, en Flandes (Bélgica). DELMI ÁLVAREZ

El alcohol y el tabaco y sobre todo el vino peleón se convirtieron en la forma que tenían los soldados de desinhibirse y de contar historias, de quitar de encima de sus cabezas el terrible miedo a la guerra. Según cuenta en BBC sección Mundo, Dany Mitzman, los soldados italianos llevaban en su petaca durante la guerra una bebida llamada Grapa que les servía para calentarse y levantar el ánimo. Servía para dar forma de leyenda maldita a algunas historias presumiblemente reales como aquella que narraba cómo un sacerdote belga acuchilló a un soldado alemán. Bélgica mantuvo durante toda la guerra un lugar estratégico y fue un corredor que pretendía separar Alemania de Francia, pero se convirtió en el campo de batalla casi durante los cuatro años de conflicto armado.

Este artículo nos sitúa otras circunstancias y consecuencias de la guerra y cómo afecta a largo plazo a nuestras sociedades, en este caso en el uso de drogas para mantener la moral pero desde un punto de vista de supervivencia. Las drogas, tanto legales como ilegales han sido durante toda la historia un transmisor del poder y una vía para controlar y coaccionar a la gente.

La Gran Guerra, así llamada hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, dejó claro ejemplo como en todas las guerras, de que los pobres, los incultos y los que carecen de poder son los primeros en caer o en morir de hambre, mientras el Káiser Guillermo II, el Zar Nicolás II y los representantes de los grandes Imperios, se dedican a comer y beber y sobre todo a crear fortuna, dinero y negocios.

5.- EL PAPEL DE LA MUJER EN LA GRAN GUERRA.

La Gran Guerra dio un papel fundamental a la mujer y provocó el inicio de un profundo cambio en su posición en la sociedad. Por un lado, en cuanto al tema dramático de la barbarie de la guerra, las violaciones estaban a la orden del día, se habla según cuenta el documental “Apocalipsis: La Primera Guerra Mundial”, dirigido por Daniel Costelle e Isabelle Clarke, que éstas eran continuas, que se les amputaban los pechos a las mujeres y las manos a los niños. Si los hombres fenecían en las trincheras, disparados, bombardeados y aniquilados, a la mujer no le esperaba algo mejor. El tránsito de refugiados comenzó en 1914 y acabó provocando enfermedades y pandemias. Miles de mujeres huyen de sus casas.  Según el mismo documental y Núria Marrón, en su artículo de elperiodico.com, miles de mujeres eran empleadas en las fábricas de armamento, especialmente de munición y trabajaban por salarios miserables en condiciones de indigentes.

Por otro lado en el trabajo de Costelle y Clarke, nos narran la situación de muchas  señoritas acomodadas que se alistaban como enfermeras y eran llamadas “Ángeles Blancos”. Arrancadas de una adolescencia protegida, al calor de la familia y todas las comodidades, se tenían que acostumbrar al llanto y la guerra. A pesar de ser expulsadas del mercado laboral al finalizar la guerra, provocaron el inicio del cambio social.

Existen casos tan importantes que han cambiado la historia del mundo. Quizá la más reconocida y famosa a un nivel cultural alto fue Marie Curie, que en el momento de estallar la guerra ya había recibido dos premios Nobel por sus estudios sobre radiactividad.

Era una época convulsa, mientras los hombres en la guerra avanzaban directamente hacia la autodestrucción y hacia el fin del ser humano, las mujeres progresaban hacia el mercado laboral y reclamaban sus derechos como seres humanos, en una búsqueda completamente justificada y bien expresada de la igualdad. Los eslóganes de las sufragistas hablaban de “menos palabras y más acción”. En febrero de 1914 varias activistas fueron detenidas en una tumultuosa protesta frente al Parlamento Británico. Se irguió una cruenta batalla entre las autoridades y las sufragistas, que se defendían de las balas de fogueo a base de paraguazos y especialmente con huelgas de hambre. “Por aquellas fechas, la prensa inventarió hasta 141 «actos destructivos”, según informa el artículo de Nuria Marrón.

Hubo en ese mismo momento en Londres un acto reivindicativo protagonizado por Mary Richardson que copó todas las portadas de los periódicos. Asestó, en respuesta al arresto de la líder de las sufragistas Emmeline Pankhurst la noche anterior, siete cuchilladas a “La Venus del espejo” de Velázquez en la National Gallery. La obra fue restaurada y la sufragista condenada a seis meses de cárcel, le llamaron Mary la acuchilladora.

Las mujeres mantenían la economía, las fábricas y la vida en las poblaciones de Francia, Alemania, el Imperio Austro-Húngaro, Rumanía o Gran Bretaña. Mientras los hombres se sentían abandonados en el frente, las mujeres les echaban de menos. La viudedad era una plaga y la soledad y la guerra convertían en locos a los cuerdos. El movimiento obrero estaba cambiando la mentalidad de las clases más empobrecidas y a las mujeres se les apresaba por secundar las huelgas al ser obligadas a fabricar munición. En este sentido la guerra fue una escuela política y social que mutó el lugar que ocupaba la mujer en la sociedad. La mujer se desprendía de las largas faldas victorianas y participaba en los debates vehementes y subidos de tono de los cafés.

Según palabras del historiador David Stevenson, “las señoras en términos laborales salieron de la guerra por dos puertas diferentes”. La clase media, en especial las inglesas pudieron acceder mediante la ley a puestos en oficinas, al Parlamento y a trabajos de abogacía y arquitectura. “El resto fueron expulsadas sin miramientos del mercado laboral”.

sufragistas
Sufragistas durante la Gran Guerra.

De alguna manera y siguiendo los postulados de Stevenson esta inserción en el mundo laboral jugó como un arma de doble filo, ya que al terminar la guerra las mujeres fueron obligadas a abandonar sus puestos de trabajo, recibiendo formación exclusivamente en aquellos trabajos denominados “oficios femeninos”, en otras palabras textiles y del servicio doméstico. Además sus salarios eran muy inferiores a los de los hombres y las condiciones de trabajo insalubres. A pesar de la doble moral, estos hechos sirvieron como preámbulo para que la mujer se introdujera en el mundo laboral. En 1918 el 35% de la mano de obra industrial en Alemania y Gran Bretaña era femenina.

Por otro lado, en Estados Unidos y Francia, la política de subsidios y la nueva legislación contra los anticonceptivos lo que pretendía era fomentar la vuelta de la mujer a los hogares y promover y elevar la tasa de natalidad en ambos países.

Una frase palmaria documentada en la película “Apocalipsis: Primera Guerra Mundial” resume explícitamente la situación de la mujer durante la guerra: “No hay consuelo para ser viuda de un marido de veinte años cuando se es madre de una criatura de veinte meses”.

En otro acto de propaganda sin sentido, el Ministro de Guerra Kerenski, con la idea de reforzar y motivar a las decaídas tropas rusas acordó la formación del llamado “Batallón de la muerte”. De esta forma la mujer entró también a combatir en el frente, según nos indica la revista “muy HISTORIA”. Fue liderado y comandado por María Bochkareva, mujer rusa que ya había participado en varias unidades de composición mixta, siendo condecorada por sus servicios. A pesar de no ser la primera mujer en el frente, ha quedado en la historia como una de las más representativas. El batallón estaba compuesto por 2500 mujeres con edades comprendidas entre los 13 y los 25 años, lo que deja de manifiesto la locura de Kerenski y del poder ruso. Fueron destinadas al frente oriental y formaron parte del 525º regimiento durante la ofensiva de Junio de 1917 contra el ejército alemán. Bochkareva sería atrapada y convertida en prisionera durante la ofensiva tras ser alcanzada por la explosión de un OBUS.

6.- LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL REFLEJADA EN LA CULTURA.

En la destrucción de Lovaina se incendia su universidad medieval y su irrecuperable biblioteca y hoy se entiende no como un ataque de guerra, sino un ataque a la cultura, la tradición e incluso los pilares de culturales de la sociedad occidental. La esencia de la cultura y la identidad de los pueblos quedaron salvajemente destruidas, lo que provocó que posteriores movimientos políticos pudieran crear casi a su antojo nuevas identidades nacionales. Entre tanta miseria y destrucción, quedó gente capaz de aprovechar la situación en beneficio propio, sirva como ejemplo el posterior ascenso de Hitler al poder y la instauración del Tercer Reich.

Según publica Paul Vale, en The Huffington Post en fecha 22 de Noviembre de 2014, tres años antes, fue encontrada una colección inédita y realmente impresionante de fotografías realizadas durante 1915 y 1916 por el soldado norirlandés George Hackney, en las trincheras de la Primera Guerra Mundial. Poco antes de este artículo la BBC las publicó en un programa titulado “El hombre que capturó la Gran Guerra”.

Aún a riesgo que ser juzgado por tales hechos en un consejo de guerra, el soldado Hackney capturó instantes tan célebres como la rendición de las tropas alemanas en la batalla del Somme. Se cuenta que consiguió meter su cámara en las trincheras francesas para destacar esos momentos con su Vest Pocket Kodak, con objetivo de Menisco Acromático f/11 72mm.

La muestra se presenta como una prueba fehaciente de varios hechos acontecidos durante la guerra, el director del documental de la BBC Brian Henry Martin, ha descrito las fotografías como una “colección única” que “muestra lo que fue vivir y morir en el frente occidental”. “¿Quién fue este hombre que logró capturar estos momentos tan extraordinarios desde lugares muy diversos en una época en que la fotografía no oficial era ilegal en el frente occidental?”, se preguntaba el director.

Las fotografías han estado archivadas en el Museo Ulster desde 1977, fecha del fenecimiento de George Hackney, que poco antes de morir las donó a la pinacoteca. El conservador del museo se las enseñó a Martin en 2012 y a partir de ese hecho se produjo el documental. Posteriormente se haría una exposición con las fotografías en el mismo centro.

slide_382918_4558830_free
George Hackney/Ulster Museum

Los negativos van desvelando una serie de hechos que se mueven entre lo histórico y lo extraordinario. Desvelan ciertos hechos incluso a nivel balístico y armamentístico como una de ellas realizada en una trinchera francesa durante el invierno de 1915, que es descrita por Mark Scott, cuyo bisabuelo fue Hackney de esta manera: “Ha sido descrita como un puesto de guardia en Hamel. Si nos fijamos, podemos destacar dos o tres elementos. Hay un rifle a la izquierda que tiene la carrillera modificada. Esto habría ayudado al tirador a alinear su ojo con una mira telescópica”.

Otra de ellas fue tomada el 4 de Octubre de 1915 en el Canal de la Mancha, a bordo del vapor Empress Queen, en la que queda patente cómo era la vida en esos momentos en los barcos de guerra. Se describen soldados durmiendo en cubierta mientras otros vigilan posibles ataques alemanes provenientes de los famosos submarinos U-BOOT.

Así se van narrando mediante imágenes distintos hechos históricos de la Gran Guerra, tan importantes como la reubicación del 14º batallón en Bélgica, tras la batalla del Somme o los propios disparos en la misma y mítica batalla.

El cine bélico referente a la Gran Guerra nos dejó en 2014 como muestra del interés en el conflicto y por su centenario, una obra referencial sobre el conflicto. Fue concebida para la televisión de Quebec TV5 en coproducción con France Telévision, Idéacom International y CC&C, con el título “Apocalipsis: La Primera Guerra Mundial”. Fue dirigida por Daniel Costelle e Isabelle Clarke, con el doblaje y narración de Mathieu Kassovitz.

La recopilación de más de 500 horas de archivos cinematográficos, en su mayoría inéditos y con imágenes coloreadas en su mayoría nos mueve entre los campos de batalla y el sufrimiento de los civiles durante los cuatro años de guerra, a través de cinco capítulos:

  1. Furia (Antes de la guerra – Agosto de 1914).
  2. Miedo (Septiembre 1914 – Agosto 1915).
  3. Infierno (Septiembre 1915 – Julio 1916).
  4. Rabia (Agosto 1916 – Septiembre 1917).
  5. Liberación (Octubre 1917 – Junio 1919).

La espectacularidad de la narración, el montaje y sobre todo el nivel de detalle y la ingente cantidad de datos aportados por sus directores, lo convierten en una clase magistral sobre este terrible periodo de la historia. Una obra de arte necesaria para mantener la memoria de las víctimas y una opinión que a pesar de poder caer en algún momento en la subjetividad, se recrea con profesionalidad e inherente ambición de objetividad.

Estructura de forma temporal los cuatro años de guerra, comenzando con el atentado de Sarajevo y el final de la Belle Epoque, así como los conflictos ocasionados por los Imperios Coloniales, el control en la expansión de los Balcanes y la expansión colonial, así como el aislamiento de Francia. Y así concluye con las consecuencias de la guerra con el Tratado de Versalles, la anterior salida de Rusia de la Guerra y la instauración de la U.R.R.S. con las revoluciones obreras, la supervivencia del único Imperio que se mantuvo, que fue el Reino Unido o la desaparición del Imperio Austro-Húngaro. A modo de final nos deja una reflexión muy interesante que fue en parte el origen de la Segunda Guerra Mundial: “una generación de niños alemanes crece humillada y soñando con la venganza”. Vuelve a insistir sobre la idea de que el nazismo surgió tras la Gran Guerra y a causa de ella.

Por otro lado según publica El País, en palabras de Guillermo Altares en su artículo “La batalla equivocada”, se vuelve a incidir, como en el documental citado, en la atrocidad, la miseria y lo innecesario de la batalla del Somme. Desde el punto de vista cultural ocurrió la atrocidad de juntar varios iconos culturales para darse muerte. El reflejo de que combatieron en esta batalla personajes como Hitler reunido con J.R.R. Tolkien o Ernst Jünger, en uno u otro bando, pone de manifiesto la influencia de la guerra en la cultura, en la literatura y en la creación de imaginarios colectivos. Una acertadísima afirmación comienza el artículo: “En la batalla del Somme nacieron el siglo XX y Mordor”. Lo que ahora son películas de éxito, que forjan nuestra cultura o novelas pertenecientes al Canon Occidental, fueron creadas a partir del horror de La Gran Guerra.

7.- LAWRENCE DE ARABIA Y EL FRENTE ORIENTAL.

Elperiodico.com, a través de su sección internacional y en palabras de Xavier Moret publicaba el 31 de Julio de 2014, un interesante artículo que conviene a idealizar más si cabe la ya idealizada figura de Thomas Edward Lawrence. A través de la cultura, en manos del cine o de la literatura siempre hemos buscado iconos; la figura de este inglés bajito pero gran estratega se ha convertido en uno de los grandes iconos de la Gran Guerra y no ha sido en vano, su merecimiento es indiscutible por su habilidad para la política de guerra.

El artículo indaga en el sentido poético del personaje, más en la leyenda que en el personaje real, nos habla de “los siete pilares”, así llamados por la gran película “Lawrence de Arabia”, (David Lean, 1962), que dan nombre a siete rocas de Wadi Rum, en Jordania. El nombre surge de la leyenda, no del personaje real. Los siete pilares hacen referencia al último libro que escribió Lawrence, “Los siete pilares de la sabiduría” (1926), aunque las fechas bailan en según qué fuentes. En su obra narra la experiencia militar y humana que tuvo durante la guerra, de mano del ejército inglés y de los árabes en contraposición al Imperio Alemán y el pueblo turco.

lawrence-darabia
Lawrence de Arabia

El artículo insiste en el misticismo del personaje dejando un poco de lado la realidad, de esta forma creamos nuestra cultura. Nos recuerda que cabalgó más de mil kilómetros con sus fieles beduinos o sus hazañas estratégicas como la de cortar los suministros en Medina atacando los trenes con dinamita. Por otro lado toca temas escabrosos y desagradables que pueden incidir en cosas que no suelen contarse, como la violación del recién ascendido a mayor, en Deraa tras ser detenido por espía. Concluye con otro hecho que acerca al personaje a lo icónico con su muerte en accidente de moto en 1935. Es fácil leer artículos sobre él donde nos lo describen como “Lawrence el motero”. Se deja un poco de lado el fracaso final de sus negociaciones y política ya que se centra en este hombre como icono, más que como diplomático y militar.

BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CONSULTADAS.

  • Costell Daniel, Clarke Isabelle. (2014). “Apocalipsis: La Primera Guerra Mundial”. Francia. CC&C, Ideacom International, France Télévision, TV5 Quebec Canadá.
  • “Sarajevo y el centenario de la Primera Guerra Mundial”. Periódico digital El Comercio, sección Mundo (2014). (1).
  • Sánchez, Rosalía. “Alemania: Poco tiempo para una cuestión delicada”. El Mundo. “La mirada hoy. Primera Guerra Mundial. (2014): (1).
  • Antón, Jacinto. “La gran bestia de la guerra cumple cien años”. El País. Barcelona. (2016): (1).
  • Sánchez, Álvaro. “El capitán que emergió del fango un siglo después”. El País. Brujas. (2016) : (1).
  • Abad Liñán, José M. “Cien años de la batalla más sangrienta”. El País. Madrid. (2016) : (1).
  • Mitzman, Dany. “La centenaria historia del aguardiente de las trincheras de la Primera Guerra Mundial”. BBC Mundo. Italia. (2015) : (1).
  • Marrón, Núria. “Espías, obreras y sufragistas”. El Periódico. Internacional. (2014) : (1).
  • Vale, Paul. “Aniversario de la Primera Guerra Mundial: las trincheras, como nunca las has visto”. El Haffington Post. (2014) : (1).
  • BBC one. “The man who shot the Great War”. Disponible en http://www.bbc.co.uk/programmes/b04pj7jq
  • Altares, Guillermo. “La batalla equivocada”. El País. (2014) : (1).
  • Moret, Xavier. “Lawrence de Arabia y la guerra en el desierto”. El Periódico. Internacional. (2014) : (1).
  • Revista “muy Historia”. Edición digital. Sin fecha.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s