El nuevo periodismo según Tom Wolf

“El Nuevo Periodismo” es un movimiento surgido en los años 60, a manos de la obra homónima de Tom Wolfe. Fue el momento en el que nació el periodismo de opinión, cambiando la historia de esta profesión. Abogaba por la utilización de técnicas y recursos literarios, para el tratamiento periodístico de la realidad.

El objetivo era lograr textos más atractivos para el lector, frente al periodismo objetivista. Buscaba una función estética y narrativa. Destruyó las fronteras entre el periodismo y la literatura, entrelazó la realidad y la ficción, entre el reportaje y la novela.

La obra más representativa del movimiento fue “A sangre fría”, publicada por Truman Capote en 1966. Basada en el asesinato de la familia Clutter, en el estado de Kansas, a manos de dos delincuentes que disfrutaban de libertad condicional, Perry Edward Smith y Richard Eugene Hickock.

Tomo un extracto de la obra de Wolfe, que define las esencias de este movimiento y que creó una nueva época, el periodismo de la sociedad líquida.

tom-wolfe-radical-chic-me-decade-right-stuff-michael-lewis-the-white-stuff-embed-01“Si se sigue de cerca el progreso del Nuevo Periodismo a lo largo de los años sesenta, se observará un hecho interesante. Se observará que los periodistas aprenden las técnicas del realismo –particularmente las que se encuentran en Fielding, Smollet, Balzac, Dickens y Gogol- a base de improvisación. A base de tanteo, de “instinto” más que de teoría, los periodistas comenzaron a descubrir los procedimientos que conferían a la novela realista su fuerza única, variadamente conocida como “inmediatez”, como “realidad concreta”, como “comunicación emotiva”, así como su capacidad para “apasionar” o “absorber”. Esta fuerza extraordinaria se derivaba principalmente de sólo cuatro procedimientos, según descubrieron. El fundamental era la construcción escena por escena, contando la historia saltando de una escena a otra y recurriendo lo menos posible a la mera narración histórica. De aquí parten las proezas a veces extraordinarias para conseguir su material que emprendieron los nuevos periodistas: para ser efectivamente testigos de escenas de la vida de otras personas a medida que se producían… y registrar el diálogo en su totalidad, lo que constituía el procedimiento Nº. 2. Los escritores de revistas, como los primeros novelistas, aprendieron a base de tanteo algo que desde entonces ha sido demostrado en los estudios académicos: esto es, que el diálogo realista capta al lector de forma más completa que cualquier otro procedimiento individual. Al mismo tiempo afirma y sitúa al personaje con mayor rapidez y eficacia que cualquier otro procedimiento individual. (Dickens sabe fijar un personaje en tu mente de tal modo que tienes la sensación de que ha descrito cada pulgada de su apariencia… sólo que al volver atrás descubres que de hecho se ha ocupado de la descripción física en dos o tres frases; el resto lo ha conseguido con diálogo.) Los periodistas estaban trabajando con el diálogo como totalidad, del carácter más definitivamente revelador, en el preciso instante en que los novelistas resumían, empleando el diálogo de las maneras más crípticas, mortecinas y curiosamente abstractas. El tercer procedimiento era el por llamarlo así “punto de vista en tercera persona”, la técnica de presentar cada escena al lector a través de los ojos de un personaje particular, para dar al lector la sensación de estar metido en la piel del personaje y de experimentar la realidad emotiva de la escena tal como él la está experimentando. Los periodistas habían empleado con frecuencia el punto de vista en primera persona -“Yo estaba allí”- igual que habían hecho autobiógrafos, memorialistas y novelistas. Esto significa una grave limitación para el periodista, sin embargo, ya que sólo puede meter al lector en la piel de un único personaje –él mismo- un punto de vista que a menudo se revela ajeno a la narración e irritante para el lector. Según esto, ¿cómo puede un periodista, que escribe no-ficción, penetrar con exactitud en los pensamientos de otra persona? La respuesta se reveló maravillosamente simple: entrevistarle sobre sus pensamientos y emociones junto con todo lo demás. Esto es lo que yo había hecho en The Electric Kool-Aid Acid Test, lo que John Sack hizo en M y lo que Gay Talese hizo en Honor Thy Father. El cuarto procedimiento ha sido siempre el que menos se ha comprendido. Consiste en la relación de gestos cotidianos, hábitos, modales, costumbres, estilos de mobiliario, de vestir, de decoración, estilos de viajar, de comer, de llevar la casa, modos de comportamiento frente a niños, criados, superiores, inferiores, iguales, además de las diversas apariencias, miradas, pases, estilos de andar y otros detalles simbólicos que pueden existir en el interior de una escena. ¿Simbólicos de qué? Simbólicos, en términos generales, del status de la vida de las personas, empleando este término en el sentido amplio del esquema completo de comportamiento y bienes a través del cual las personas expresan su posición en el mundo, o la que creen ocupar, o la que confían en alcanzar”.

Fragmento de El Nuevo Periodismo, de Tom Wolfe. Anagrama, Barcelona, 1976.

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